“Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones”

Proverbios 4:20

 

Si observamos bien, esto se parece a lo que generalmente le decimos a los niños e incluso a algunos adultos. “Escucha, pone atención a lo que te estoy diciendo, has caso a lo que te quiero hacer entender”.

Pero el versículo siguiente agrega:

 

“No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; 22 Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo. 23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”

Proverbios 4:21-23

 

Salomón dice que vivimos de nuestros corazones. Es la fuente de todos los asuntos de nuestra vida, de nuestras acciones, comportamientos, pasiones, intensiones. Es donde tenemos esperanza, deseo, apetitos, metas, etc. Es la fuente de la vida. Nuestros hijos, incluso desde pequeñitos, tienen la misma fuente de su vida.

Para trabajar en el corazón de tus hijos necesitamos que Dios obre en ellos por medio de su palabra y su Espíritu. Te invitamos a conocer a Dios y el camino que nos invita a seguir a nosotros y nuestros hijos.

 

Si necesitas ayuda escríbenos a……………..

 

 

 

Déjanos tu

petición de

oración

Enviando formulario...

El servidor ha detectado un error.

Formulario recibido.